Os dejo el noveno disco de ésta banda, con todas las canciones escritas por Richey Edwards, el que fue componente más destacado y carismático del grupo y que desapareció para siempre en 1994, siendo el año pasado finalmente dado por muerto.
Desde su desaparición el grupo sacó varios discos, siendo el mas redondo Everything Must Go, aunque para mí no se queda atrás This Is My Truth Tell Me Yours, aunque ahora que lo pienso, redondos redondos son todos... (risas)
Aquí la archiconocida "If you tolerate this", incluída en mi lista de 10.000 canciones favoritas de la historia.
Para el Día de la Música Heineken, se solicitó a una veintena larga de bandas indies españolas que se agruparan en parejas e interpretaran un tema de un tercero. Se puso como condición que la canción elegida debía haber sido publicada en los últimos cinco años. El resultado está disponible en la página web de El País en exclusiva, para su descarga gratuita. Hasta el próximo 1 de junio, cada día se colgará una canción. Además, la foto del grupo en alta resolución y un vídeo con el making of. El 21 de junio, los grupos actuarán en el Día de la Música Heineken en Madrid (Matadero), Barcelona, Valencia y Ourense.
La verdad es que la cosa ha empezado bien, y es que la primera entrega es una preciosa versión de Chicago, la canción de Sufjan Stevens que versionan Christina Rosenvinge y los chicos de Vetusta Morla. Chicago es la canción que más me gusta del artista estadounidense, y a pesar de ser insuperable, no les ha salido nada mal el experimento a los vetustos (un puntazo oír a Pucho cantar en inglés) y Christina (que personalmente no me gusta un pijo pero hay que admitir que el dueto queda bien).
El 25 de Mayo (oséase, hoy) sale a la venta el esperado nuevo disco de Phoenix , titulado Wolfgang Amadeus Phoenix. La primera sorpresa ya es el título. Phoenix es una de esas bandas salidas de Francia que bien podrían haber nacido en Inglaterra, ya que su sonido se asemeja bastante a grupos como Razorlight. En 2000 hicieron su disco de Debut con United, contando con su canción “Too young” en la película de Sofia Coppola Lost In Translation; buena carta de presentación. En 2004 Llegó Alphabetical con un moderado éxito de ventas, aunque les supuso una gira mundial. Para el tercer disco, publicado en 2006, se fueron a grabar a Berlín, con resultados más que notables. Este disco, llamado It’s never been like that es el que más exito ha tenido de momento, con otra gira mundial. Ahora, tres años después vuelven con este Wolfgang Amadeus Phoenix; escrito, según palabras de su cantante, Thomas Mars, a bordo de un barco en el río Sena y grabado en Montemarte junto a Philippe Zdar, que también ha realizado las tareas de co-producción.
El disco suena fresco, positivo, y un tanto más ambiental que sus antecesores. Abre el disco su segundo sencillo , “Lisztomania” , un tema que seguro dará que hablar; como dará que bailar su primer sencillo “1901″. La voz de Thomas Mars sigue siendo parte importante de este grupo, aunque ha dejado paso a los sintetizadores y teclados, que junto a las guitarras forman un combo especial, como se puede comprobar en temas como “Rome” o “Armistice”. El tema experimental del disco, una tónica habitual en los trabajos de la banda de Versalles, la encontramos en “Love like a sunset” ; sencillamente genial.
Un trabajo muy bien hecho que recuerda a sus primeros trabajos, y que estarán presentando este año en el Primavera Sound. Para más información visitar su Myspace.
Escuchar un disco como “El Baile Final” es sumamente gratificante por múltiples razones. Primeramente, por que Los Coronas han tenido los bemoles suficientes como para publicar su mejor grabación tras 18 años de carrera. Este simple hecho se convierte en admirable cuando se cae en la cuenta de que vivimos en un panorama musical dominado por bandas que tras un par de discos pierden la inspiración y caen en la autoindulgencia más burda. En segundo lugar, se debe recordar que apenas hay bandas nacionales que no palidezcan ante sus referentes americanos o ingleses. Y aun son menos los grupos que se convierten en exponentes de su género a nivel internacional. Por suerte, Los Coronas son una de esas gloriosas excepciones, y son desde hace años y por méritos propios uno de los 8 o 10 grupos más importantes de surf rock instrumental del mundo. Ciñéndonos a lo estrictamente musical, “El Baile Final” ofrece una nueva lección de rock & roll pegadizo, plagado de guitarras Fender de sonido árido, de reverberación y de melodías memorables. Y aunque Los Coronas siguen teniendo como influencia principal a las grandes bandas de este estilo que proliferaron durante los años 50 y los 60, el grupo ha tenido la sana idea de enriquecer su discurso con nuevos matices. Tomando como base el realizar “la banda sonora de una película imaginaria”, Los Coronas han poblado sus canciones con trompetas dignas del mejor Morricone, y han incluido en su música avenencias del Spaghetti Western, del tango (la versión que incluyen del “Libertango” de Piazzolla es más que convincente), de la rumba y del pasodoble. Todos estos matices hacen que logren evitar casi siempre caer en lo repetitivo, defecto endémico dentro de un género tan trillado y en el que es tan difícil innovar como en el surf rock instrumental. Por suerte o por desgracia, y a pesar de todas las virtudes enumeradas, con toda seguridad “El Baile Final” no va a ser un éxito masivo, pero probablemente a estas alturas eso ya da igual. Hace mucho tiempo que Los Coronas eligieron su propio camino y que juegan en una liga en la que, afortunadamente, no se mide el éxito o el fracaso en función del número CDs vendidos.
Esta vez lo que tenemos entre manos es una realidad como la copa de un pino. Una banda española que canta en inglés y se desenvuelve en compases de buen garage-soul con un desparpajo y una eficacia que tira de espaldas. Los que han tenido el placer de verles en directo ya saben de qué hablo y si su primer disco ya hacía entrever las buenas maneras que atesoraban, este los catapulta a un estatus nuevo. Ese por el cual se pueden codear a base de grandes canciones, con combos internacionales de similares características. Y si fuimos capaces de volvernos locos con una panda de suecos llamados Mando Diao ¿Por qué no pueden volverse majaras los suecos con esta panda llamada The Right Ons?. Fuente: Mondosonoro Autor: Don Disturbios
Copy paste de un promo encontrado en youtube del primer tema del nuevo disco:
Ayer 24 de marzo salió a la luz el esperado trabajo de los chicos de Love of Lesbian. El tercer trabajo en español (después de Maniobras de escapismo (2005) y Cuentos chinos para niños del Japón (2007) ) y que dicen cierra una trilogía musical que coincide con los 10 años de la banda desde aquel lejano Microscopic Movies (1999) y sí, de ahí el título.
Pero para ir mitigando la espera, los lesbianos han subido 3 canciones a su Myspace: Allí donde solíamos gritar, Club de Fans de John Boy y Segundo Asalto, tres grandes canciones que preludian un gran disco (que contendrá 14 canciones).
"Es la historia durante un año de dos personas caóticas, pero no es una ópera-pop ni un disco conceptual, sino un álbum de fotos", comenta Balmes, que admite que se trata de una historia real e incluso autobiográfica, aunque "cuando pasan tantos años, la realidad está mezclada con la fantasía hasta que del recuerdo real poco queda".
Lo de Granada no tienen parangón alguno. Desde hace décadas los músicos de esa ciudad están facturando las canciones más intensas, bellas y motivadoras de la península. Y eso se pega.
Se engancha hasta tal punto que una banda como Eskorzo, decidida a dar todo un golpe de timón a su propuesta musical, se traslada a ese rincón del mundo evocador y algo mágico que son Las Alpujarras y facturan un disco de rock tan variado como inapelable. Lo mejor que jamás han realizado hasta la fecha.
Y hago una afirmación así de rotunda porque la siento tan viva en mi interior como las once certeras tonadas que nos ha entregado este octeto capitaneado por Tony Moreno que, en un alarde intencionado de escapar de una vez por todas de los clichés de las letras de los grupos de corte revindicativo, se ha rodeado de colaboradores como Aitor Velázquez (Hora Zulú), Victor Sánchez (Lapido) o Jass (Matilda) para comerse el coco y huir de lo obvio como de la peste.
Y ojo porque tampoco hay ninguna necesidad de ponerse a poeta. No, no se trata de caer en la metáfora enrevesada y terminal de Extremoduro, si no de soltar frases sencillas y de honestidad brutal como: "Cuando llego pa mi casa, en el espejo estoy yo, el hijo de mi padre y no una estrella del rock y estoy mucho mejor" ("Estoy mucho mejor") o "Ya no puedo más, estoy cansado de tanto Superman y no hay vuelta atrás, ya no hay vuelta atrás.. y encima dices que lo que haces es por el bien de los demás y a mi me duele..." ("Estúpidos en Siberia"). Enorme.
Pero las letras precisan de un envoltorio digno y también ahí se han desprendido de muletillas y diretes, para dimensionar su rock de forma vacilona e intensa ("Como un abanico"), épica y siniestra ("Espantasueños") dotarlo de funk ("Estoy mucho mejor") caer directamente en los brazos de morfeo en la psicodélica "Paraisos Artificiales" e incluso atreverse con una balada de ensoñación "swing" como es "Desacuerdos acordados".
Por todo ello y para que lo disfrutes en exclusiva MondoSonoro te ofrece la descarga de tres de sus temas "Paraísos artificiales", "Estoy mucho mejor" y "Estúpidos en Siberia", para que descubras por tí mismo que lo dicho no es una exageración.